
Los hechos sucedieron en la localidad escocesa de Aberdeen, cuando la mujer policía se personó en la vivienda tras recibir una llamada de la pareja de Varinauskas quejándose sobre el fuerte estado de embriaguez en el que se encontraba.
Al entrar en el piso, la oficial se encontró con él sentado en el sofá vistiendo tan sólo unos calzoncillos, de acuerdo publica la BBC.
"El acusado se levantó, expuso su pene ante la agente (que estaba sentada) y lo empujó para golpearle con él en la cara, lo que hizo que ella tuviera que moverse para evitarlo", ha explicado la fiscal Elaine Lynch.
Por su parte, el abogado de la defensa ha declarado que el acusado "no puede recordar nada pero acepta lo que la policía ha explicado" y añade "nunca se había emborrachado de esa manera. Acepta la plena responsabilidad de los hechos y se disculpa por ellos".